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Cambios sin cambios

Cambios sin cambios

Todos queremos cambiar, evolucionar y progresar, como así demuestran los deseos, las metas y los objetivos que nos ponemos a principios de año y en momentos importantes, como un cumpleaños, en verano, e incluso ante el funeral de un ser muy allegado. Todos estos acontecimientos nos recuerdan que merecemos todo lo bueno, ser la mejor versión de nosotros mismos, pero ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a cambiar?

Todo esto que te formulo -sin estar yo exento- es lo que llevo viendo de primera mano desde que hace unos 3 años decidí involucrarme en el ámbito del desarrollo personal. Como Coach he asistido a formaciones, seminarios y convenciones donde, a viva voz, todos reclaman el cambio: “El cambio es bueno”, “Los cambios son oportunidades”, “Sal de tu zona de confort”, “Tú puedes”, y un largo repertorio de afirmaciones que, sin ser falsas, muy pocas personas terminan por “abrazar” ese ansiado cambio.

Sí, yo he sido testigo (y de mí mismo) de personas que, con mucha ilusión, finalmente se han quedado como estaban. No hay cambios en su vida (excepto en su cuenta bancaria, que adelgazó un poquito al pasar por cada una de estas formaciones y seminarios). Y es que, pese a que el cambio es inherente a la vida, no todos están dispuestos a hacer lo que hay que hacer. Y de esto es de lo que te quería hablar.

Por supuesto que hay cambios positivos y que de alguna manera nos enseñan en esta asignatura llamada vida, pero nos hemos creído que se puede hacer de manera fácil, sin tener en cuenta los patrones y los hábitos de cada uno. Se pueden cambiar, desde luego, pero (en mi experiencia) pocos toman firmemente la decisión. Todos buscamos vivir mejor, más cómodos, con más dinero y con mayor bienestar, pero menos del 5% (teniendo en cuenta mi círculo de influencia y mis clientes) realizan esos cambios, pasaporte a una vida mejor. Queremos cambios rápidos e indoloros.

Todos buscamos vivir mejor, más cómodos, con más dinero y con mayor bienestar, pero menos del 5% realizan cambios en sus vidas Clic para tuitear

Buscamos emprender, pero no estamos dispuestos a dejar un trabajo; queremos más dinero, pero no estamos dispuestos a invertir; queremos más salud, pero no estamos dispuestos a hacer deporte y/o dieta a menudo; queremos ser más ecológicos y sostenibles, pero no estamos dispuestos a vender el coche; queremos mayor armonía en nuestro hogar, pero no estamos dispuestos a desprendernos de la ropa y de los objetos que ya no usamos; queremos ser más sabios, pero no estamos dispuestos a leer o formarnos… Y así un largo etcétera.

Como conclusión, los pequeños cambios están bien y son necesarios, no obstante, donde reside la verdadera magia no está en los cambios, sino en la Revolución, o sea, en un cambio radical (y me atrevería a decir irreversible). El mundo es de aquellos que hacen cambios REALES en sus vidas y son coherentes con ellos.

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