Carta a un taxista

Carta a un taxista

Hola taxista, seguramente no me conozcas, y yo a ti personalmente tampoco, por eso esta carta no es para ofenderte, sino para avisarte… Avisarte de todo lo que llega y, aunque sea duro, de lo inevitable.

Me encanta viajar, las ciudades, sus transportes y la comodidad de ir al hotel, al aeropuerto o a las estaciones de ferrocarril y que me dejen en la mismísima puerta. Hasta ahora eráis vosotros, taxistas, los que me hacíais este gran favor. Eráis los únicos que podían satisfacer esa necesidad. Ahora todo ha cambiado… De unos años para acá estamos viendo que no sois los únicos que hacéis este servicio, que hay más alternativas que hacen exactamente lo mismo por menos dinero y que ofrecen diferentes comodidades.

Sí, sabes de qué hablo, porque no se habla de otra cosa en los medios de comunicación. Se palpa en las calles y en el ambiente, se huele la confrontación y la tensión que existe. Y habéis puesto el grito en el cielo. Ya nada es como antes. Os comprendo.

Pero ¿No es cierto que el tiempo pasa para todos? ¿No es cierto que aparecen avances que cambian nuestros hábitos? ¿No es cierto que hay que dar paso al progreso? Espero no equivocarme, pero puedo intuir que en tu bolsillo llevas un smartphone, que hoy has hablado por Whastapp y que habitualmente consumes contenidos en Internet ¿Verdad? Estas tecnologías, inocuas a priori, traen avances que abren un gran abanico de posibilidades y nuevas alternativas, como las que estás viendo cada día.

Hoy, sumando diferentes tecnologías, es posible que una persona ofrezca las plazas libres de su coche para transportar a otras personas; el pasajero ahorra dinero y el conductor gana dinero ¡ambos ganan! Uber y Lyft, por ejemplo, funcionan muy bien y ya lo hacen en otras partes del mundo, pero en España es ilegal. Es ilegal porque acabaría con el gremio al que tú perteneces, taxista. Solamente quieres mantener tus privilegios, ser el único gallo en el corral… Al fin y al cabo tienes que soportar que haya autobuses y trenes haciéndote la competencia, y no hay para más…

Pero déjame decirte que sí, sí hay para más… Éramos pocos y parió la abuela. Con el progreso surgen nuevas ideas, y una de ellas es la del carsharing, ¿por qué voy a tener coche si sólo quiero moverme cuando lo necesito? y por otro lado lo que lleva existiendo desde hace muchísimo tiempo: el alquiler de coche con conductor.

Hasta aquí no creo que te haya descubierto nada nuevo, y cada día el odio hacia estas nuevas plataformas crece, ya que cuando obtuviste tu licencia no te fue barata y has tenido que luchar mucho por ella. De verdad te comprendo, pero tu gremio se encuentra en un sistema caduco y monopolizado… Es momento de dejar paso a la meritocracia y a la libertad; la libertad de escoger el medio de transporte que más me convenga ya sea por comodidad, precio, o lo que me dé la gana.

Hay salida querido taxista, y aún estás a tiempo de reinventarte y coger las riendas de tu vida. Deja de quejarte para hacer desaparecer a la competencia o esperar que alguien solucione esta papeleta, porque el verdadero cambio será el que tú realizas personalmente sin depender de nadie.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *