El Amanecer del Talento

El Amanecer del Talento

El Talento es un milagro que nos viene dado desde nuestro nacimiento y que nos permite extraer la mejor versión de nosotros mismos. Por eso me parece muy triste que haya personas que no lo desarrollen, ya sea porque no hemos sido educados para ello o por miedos.

Durante la etapa en el sistema educativo fundamentalmente tratan de corregirnos debilidades, en lugar de desarrollar aquellas áreas en las que somos brillantes cada uno de nosotros. No obstante, el talento es paciente y se mantiene latente en el interior de las personas, esperando salir.

Es muy fácil identificarlo: es todo aquello que te genera entusiasmo, aquello que te estimula y que te hace perder la noción del tiempo, aquello que haces sin esfuerzo, de manera natural y que harías incluso sin cobrar… Unos lo llaman hobby, pero ¿Por qué no convertir este talento en una actividad remunerada? Dicho de otra manera ¿Por qué no convertir tu talento en una profesión?

Para convertir el talento en una profesión es necesario saber que el talento se basa en 3 grandes factores:

  • Factor innato: Nacemos con ciertas capacidades, dones, habilidades y características que vienen impresas en nuestro ADN, como puede ser la altura, la fuerza, la flexibilidad, el sexo, la corpulencia…
  • Compromiso: Es la actitud que elegimos para desarrollar y trabajar para sacar el máximo potencial de esas capacidades que te fueron dadas en el momento de nacer. Así nos encontramos con el entrenamiento, la persistencia, la perseverancia, la confianza, la motivación, etcétera.
  • Contexto: Es necesario estar en el contexto adecuado para que esa capacidad y ese entrenamiento persistente se pueda desarrollar. Para ello deberás rodearte de personas y lugares que potencien esas habilidades, que te animen a ser cada día mejor, que te proporcionen las herramientas adecuadas.

Por lo tanto ¿El talento se nace o se hace? Efectivamente, ambas.

El mayor obstáculo a la hora de convertir el talento en una profesión, o sea, ganar dinero con aquello que hacemos extraordinariamente bien y que es de utilidad para otras personas, somos nosotros mismos. Estamos cargados desde nuestra infancia de innumerables ideas limitantes: “no puedo…”, “soy un inútil…”, “soy torpe…”, “de eso no se puede vivir…” “no quiero sobresalir mucho…”, y -tristemente- un largo etcétera. Por eso, cuestionando estos pensamientos y sustituyéndolos por otros potenciadores, es posible empezar a transformar nuestra manera de ver el mundo, y por lo tanto, empezar a ver posibilidades reales de dedicarnos a aquello que nos apasiona.

La buena noticia es que hoy es posible. Realmente siempre lo ha sido, pero actualmente, con los diferentes avances sociales y tecnológicos, está al alcance de cualquier persona que así lo decida. Es la verdadera revolución del S.XXI.

Estos son los 8 pasos que debes seguir para convertir tu talento en una profesión:

  1. Identifica qué dones y habilidades tienes, qué haces con facilidad que a otros les cuesta más trabajo y tú haces con entusiasmo.
  2. Una vez identificado, empápate (más, si cabe) de ese tema.
  3. Investiga y busca otras personas que ya se estén dedicando profesionalmente a aquello que te apasiona, y si no puedes preguntarles personalmente cómo lo hacen, obsérvales y “copia” sus pasos.
  4. Rodéate de personas que les apasione lo mismo que a ti, que tengan el mismo nivel de entusiasmo que tú. Comparte tus ideas, pregunta dudas e intercambiad opiniones.
  5. Acude a menudo a lugares donde hablen de tus temas preferidos relacionados con esa actividad en la que destacas.
  6. Una vez sientas que eso que te apasiona lo quieres llevar al siguiente nivel y ofrecerlo al mundo, busca la manera de satisfacer una necesidad a las personas. Recuerda que un talento debe ser de utilidad a otras personas.
  7. Aprende técnicas de marketing para dar a conocer cómo tu talento es la solución a un problema concreto de un cierto número de personas.
  8. Aprende a vender, porque vender es servir. Tu talento ayudará a muchas personas a mejorar sus vidas, por lo tanto ¿Por qué ibas a privarles de ello?

¿Qué compromiso tienes con hacer aquello para lo que has nacido?

Inspirado en el artículo realizado para la Revista Emprendedores (Enlace 2)

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