fbpx
¿Estamos rodeados de vendehúmos?

¿Estamos rodeados de vendehúmos?

Seguro que el término vendehúmos lo has escuchado alguna vez, refiriéndose a aquellas personas que, haciéndose pasar por profesionales, se aprovechan del desconocimiento de los clientes para ganar dinero fácilmente sin dar un valor a cambio. Sin duda los vendehúmos hacen daño a los verdaderos profesionales de cualquier industria porque generan desconfianza, desprestigio y mala prensa. Justos pagan por pecadores.

De un tiempo para acá se está relacionando (más, si cabe) al mundo del desarrollo personal en general, y al Coaching en particular, como un gran pozo de vendehúmos, estafadores y timadores, pero ¿Qué hay de cierto en todo eso? Hoy, por alusiones, te explico qué papel juega un coach y las luces y sombras de esta industria.

Es innegable que hay una burbuja en la industria del desarrollo personal desde que la crisis estallase en 2008. El malestar generalizado en la población, la necesidad de cambios y de adaptación a un nuevo mundo hizo florecer el coaching como el camino de la reinvención profesional. Llegó a España aproximadamente en el año 2000, pero tiene mucho más recorrido en países como EEUU.

El malestar generalizado en la población, la necesidad de cambios y de adaptación a un nuevo mundo hizo florecer el Coaching Clic para tuitear

Esta metodología proveniente del mundo del deporte y que ha tenido mucho éxito entre grandes deportistas y grandes empresas a la hora de conseguir objetivos se ha popularizado tanto que, cada año, egresan centenares de nuevas promociones de coaches. Para ser coach es necesario cursar un máster de aproximadamente 320 horas y que consta de: formación presencial, sesiones de coaching supervisadas, horas de sesiones de coaching en prácticas, tutorías, trabajos no presenciales, entre otro tipo de actividades, como lecturas y dinámicas. Todo ello avalado y certificado por las asociaciones internacionales y nacionales ICF, ASESCO y/o AECOP, y en la mayoría de los casos avalado por una universidad.

El coaching es un método procedimental, sistemático y que cuenta con un código ético y moral al que debe acogerse el coach si quiere ejercer como tal. A propósito, no hay que confundir el coaching con todo tipo de imágenes evocadoras y mensajes positivos de “tú puedes” en tazas o agendas, ni con otras de las tantas y tantas metodologías de desarrollo personal.

La gran dicotomía es: ¿Todos esos “profesionales” son éticos? La respuesta, obviamente es No, y por eso, aprovechando el crecimiento exponencial característico de una burbuja, surgen los vendehúmos y los estafadores.  Los ha habido en cualquier profesión a lo largo de toda la vida.

“Yo no puedo enseñaros nada. Solo puedo ayudaros a buscar el conocimiento dentro de vosotros mismos, lo cual es mucho mejor que traspasaros mi poca sabiduría”. Sócrates

En España aún somos recelosos de valorar lo intangible, como el conocimiento, la asesoría o “lo digital”, por eso tenemos una alta tasa de piratería en música, aplicaciones, películas y libros electrónicos. No sabemos dar valor a aquello que no pesa, a aquello que no podemos tocar. Y el coaching no es una excepción. Al ser un método, y cuyos resultados solamente puede apreciar subjetivamente el cliente, se  tacha (sin ningún tipo de pudor ni argumento) de humo. Pero nada más lejos de la realidad. Toda persona que ha pasado alguna vez en su vida por un proceso de coaching (por un buen profesional) asegura que de una forma u otra cambió en positivo una parte de su vida.

¿Y cómo puedo identificar a los buenos profesionales? Te preguntarás… Lo tienes muy sencillo, acude al veredicto social, a las referencias, a aquellos testimonios de satisfacción de personas que ya lo hayan probado. Es la única manera de atestiguar si es un estafador o un verdadero profesional: los resultados. Duda de todo aquel “coach” que te garantice resultados sin un trabajo de fondo, sin un buen hacer y sin unas pautas de trabajo que conduzcan a un objetivo concreto. No existe la magia ni las varitas mágicas.

Por eso, antes de opinar y ridiculizar el coaching, de si es humo, un timo, una pantomima o un remedio milagroso, es necesario que conozcas profundamente qué es de verdad esta profesión y evites caer en juicios de valor sin fundamento.

Inspirado en el artículo en el que he contribuido para Valencia Plaza

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *