La revolución del Talento

La revolución del Talento

Durante las primeras décadas del S. XIX se produjo la Primera Revolución Industrial, facilitando los procesos productivos y la mecanización, todo ello propiciado por la máquina de vapor y otros avances; Décadas después, con la aparición de la electricidad, nuevos materiales y nuevos sistemas de transporte, llegó la Segunda Revolución Industrial; Desde mediados del S. XX hasta hoy día los avances de las tecnologías, de las telecomunicaciones, de Internet, junto al gran desarrollo de las energías renovables, dieron paso a la Tercera Revolución Industrial; Desde 2016 ya se habla de la Cuarta Revolución Industrial, marcada por mayores avances tecnológicos como la robótica, la IA (inteligencia artificial), Blockchain, nanotecnología, computación cuántica, biotecnología, IoT (internet de las cosas), impresión 3D, etc.

Históricamente, las revoluciones industriales siempre han traído mayor prosperidad y mayor cualificación para los trabajadores… pero eso está cambiando: las máquinas ya pueden desempeñar las tareas más repetitivas y monótonas del tejido productivo. En la actualidad, la automatización del trabajo está expulsando a muchas personas de sus empleos, y en las próximas décadas esto será cada vez más evidente. Pero no todo son malas noticias. Paralelamente estamos siendo testigos del nacimiento de la Revolución del Talento.

Estamos siendo testigos del nacimiento de la Revolución del Talento Clic para tuitear

Mientras la tecnología realiza las tareas más repetitivas, rutinarias y monótonas (puramente de máquinas), a las personas nos permite sacar a relucir todas nuestras fortalezas y nuestras habilidades, nuestro Talento, y que -al menos de momento- una máquina no puede realizar (aunque algunas pueden llegar a simularlo con cierto tino). Mientras las máquinas cada vez son mejores, es nuestro deber y responsabilidad ser mejores personas en todas las facetas, tanto personales como profesionales para hacernos insustituibles y únicos.

Pero, como en todas las revoluciones, existen dos opciones: resistirse al progreso y querer que nada cambie, o adaptarse a todo lo que viene de manera anticipada y medida. Y tú, ¿de qué lado estás?

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