Lo único seguro es el cambio

Lo único seguro es el cambio

Cambiar

Desde muy temprana edad y según pasan los años, nos formamos para conseguir títulos, buscamos un contrato de trabajo fijo u opositamos para ser funcionarios, contratamos seguros para la casa, el coche, vida ¡e incluso para el teléfono móvil!, todo para minimizar el riesgo… ¿Riesgo a qué?

Si algo nos ha enseñado esta crisis política, social, económica y ecológica es que no hay nada seguro por mucho que nos empeñemos en que así sea. La seguridad siempre ha sido una ilusión utópica, y ahora más que nunca esta afirmación es patente. Por mucho que estudies en la mejor universidad del mundo, tengas dos carreras, tres másters y el mejor currículo, nada garantiza que consigas un empleo… y mucho menos que sea vitalicio y acorde al nivel formativo y experiencial.

La incertidumbre, algo que es inherente a la vida, hace gala de su presencia en el momento actual, donde la globalización, el desarrollo de nuevas tecnologías, Internet, la robótica, y la mano de obra barata por parte de los países emergentes han trastocado nuestra manera no sólo de consumir, sino de producir y, por ende, la relación con los puestos de trabajo. Es por ello que, si no nos familiarizamos con el cambio, el mundo laboral va a ir más rápido que nuestros propios hábitos, y no integrarse con este nuevo modelo voluble significa desempleo, alta rotación y precariedad. El trabajo es algo que nunca va a desaparecer, todos tenemos necesidades que cubrir (alimentación, vivienda, vestido, desplazamientos…), lo que va a cambiar es la manera de relacionarnos con ello. Por lo tanto, si somos capaces de entender esto, seremos capaces no de tener un futuro seguro y certero (algo utópico como he comentado anteriormente) pero sí flexible y adaptativo.

Una vez que hemos comprendido e interiorizado que el cambio es natural, y que si temes los cambios temes la vida, es momento de ponerse manos a la obra. Inicialmente cambiar este estado es sumamente difícil, ya que no tenemos ni idea de qué nos puede suceder, por ello suelen surgir resistencias mentales, como por ejemplo adquirir nuevos hábitos, pero una vez superadas, es muy fácil ir en “piloto automático”. Una de las claves para manejar la incertidumbre es cambiar de pensamiento, en lugar de pensar qué es lo que puede salir mal empezar a pensar todo lo que puede salir bien… al fin y al cabo esa es la magia de la incertidumbre, todo es posible.

Respecto al mundo laboral, la mejor manera de adaptarse a esa volatilidad es empezar a aprender diferentes habilidades y empezar a acumularlas como si fuesen bloques. Tradicionalmente se nos enseñan competencias para realizar en un único trabajo, pero con este sistema de bloques (como por ejemplo pudieran ser idiomas, informática, comunicación, finanzas, etcétera), no son necesariamente exclusivos para dedicarse a un mismo trabajo, sino que complementándolos pueden crearte una nueva profesión aún sin explotar (así surgieron los community manager, un empleo que no tiene más de una década de antigüedad). Empezar a explotar tus habilidades personales y competencias al contrario de tu experiencia laboral te abrirá más puertas a este nuevo mundo. Una vez hecho esto, en lugar de convertirte como demandante de empleo, comienzas a cambiar de rol y te posicionas como la oferta, como aquel profesional que cubrirá una necesidad x a una o varias empresas simultáneamente. Siendo tú la oferta, puedes elegir no vender tu tiempo y tu producción exclusivamente a una sola empresa, y convertirte en un profesional tan bueno que te quieran varias.

Todos tenemos habilidades, talentos y conocimientos que dejarían a los demás boquiabiertos ¿a qué estás esperando para explotar todo eso? ¿Sigues buscando trabajo? ¿O prefieres que te encuentren a ti?

Publicado originalmente para La Nueva Ruta del Empleo

One Reply to “Lo único seguro es el cambio”

  1. En mi opinión lo que puede diferenciar a un profesional y/o persona es lo que sea capaz de aprender, mejorar en lo que hace y enseñar a otros pero hoy en día esto parece tener valor solo cuando va acompañado de títulos, dinero, premios y seguidores. Me temo que en general se sigue dando mas importancia a lo que se valora que a lo que realmente tiene valor, ya se ha visto en la práctica, cuando se recibe un premio importante la cantidad de clientes puede aumentar al margen de la calidad del producto/servicio. Creo que la motivación debería de darse en el aprender, hacer y enseñar mas que en el conseguir lo que no se tiene. Creo que en tiempos de cambios mas importante que saber lo que se quiere y no se tiene, es recibir la formación y adquirir las habilidades necesarias que nos puedan permitir adaptarnos a ellos y creer mas en el valor de lo que hacemos que en las palabras que carecen de el.
    Gracias por el artículo Luis.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *